Hechos que hacen Historia



Alcalde del Ayuntamiento desde 2010 y pedáneo desde 1.999, comenzó a tomarse en serio, como hemos
dicho, su cometido desde el primer día. Colaboró activamente en la recuperación de los festejos de las
fiestas patronales, que durante muchos años habían decaído de forma notable, apoyando las iniciativas de
jóvenes y mayores y en especial de Julio Jiménez. Para mejorar y engrandecer al pueblo, al acabar la
legislatura, se habían llevado a cabo gran número de obras. Y así, el 6 de septiembre de 2003, una vez
iniciada la segunda, se inaugura el Parque infantil, la remodelación de cogida de aguas, y la pavimentación de
casi todas las calles, que se completaría en los años siguientes. Destacar que, en acto oficial, ante la
presencia del Sr. Delegado de la Junta de Castilla y León y el Excmo. Sr. Arzobispo de la Diócesis, alcaldes
de los pueblos vecinos y otras autoridades, el mismo día 6 de septiembre, se inauguraron el Escudo de la
Villa y la Bandera.
27 de diciembre de 2012

En plenas celebraciones navideñas, justo el día 25, nos ha dejado quien, para conocidos y amigos era Javi,
para muchos Javier a secas, y para todos el Alcalde del pueblo: un hombre dispuesto a todo, mañoso y
servicial, que estaba las veinticuatro horas pendiente y atento allí donde había algo que arreglar, preocupado
por estar al día para cumplir con las obligaciones propias de su cargo, que él se había tomado en serio.
IN MEMORIAM
Cuidaba del pueblo los 365 días del año, sin más retribución que el agradecimiento ocasional de algún vecino que tenía con él palabras amables. La puerta de su casa abierta a cualquier hora, incluso a la hora de comer, inspiraba confianza. Su conversación larga y amena, salpicada de los típicos chascarrillos que él sazonaba y contaba de una manera muy peculiar, así como la gesticulación con que los adornaba, promovían a su alrededor una risa incontenible que contagiaba a todos. “Javier, tú habrías valido para humorista. En la televisión habrías estado entre los números uno. Pero estabas bien aquí, en tu pequeño rincón del que pocas veces has salido, justo para hacer la “mili” y poco más”. ¡Cuánto echaremos de menos tu voz un poco tomada, pero llena de energía y entusiasmo!
Aunque no cae dentro de la competencia del Ayuntamiento, hay que señalar
que bajo su mandato se restauró la Iglesia, se colocaron las nuevas
campanas, con sistema automático de volteo y toques, el reloj de la torre y
se restauraron asimismo tres de los cinco retablos de la Iglesia. En estas
labores fue decisiva la aportación económica de todos los vecinos y del
Obispado y, de forma especial, la iniciativa y el apoyo económico de Julio
Jiménez y los desvelos y dedicación de Don Amador Peña, nuestro párroco
de entonces.

Finalmente se acomodaron las márgenes del río, se hizo un nuevo cauce
hormigonado para el canal de Aguas Cándidas a Río Quintanilla y se
restauró el Potro. La crisis económica ha impedido realizar otro proyecto en
marcha: un merendero y zona de recreo en el Carril de Puente de Arco, del
que podemos ver sólo el terreno acondicionado y vallado, que ahora mismo
se halla esperando mejores circunstancias económicas.

Y ahora, permíteme que me dirija a ti, porque sé que
este mensaje te va a llegar. Javier, los últimos años de
tu vida los empleaste como jornalero sin sueldo a la
viña de tu pueblo. Tu jubilación te permitió tener mucho
tiempo libre de obligaciones y te buscaste una,
probablemente la más penosa e ingrata: servir a los
demás, a tus vecinos, los que alguna vez, quizás, no
entendían -suele ser frecuente- que estabas a su
servicio.
Mandar tiene esas pegas, sólo que tú, como tantos
otros, las descubriste cuando ya estabas en el “ajo”.
Pero no echaste pie atrás. ¿Quién iba a cuidar, si no,
de “nuestra viña”? Por algo la “política con mayúsculas”
es más bien para gente como tú, con corazón grande,
que da de sí todo su tiempo y hasta su dinero, para
ponerlo al servicio de los demás.
En la Crónica de estos últimos años de Aguas Cándidas Javier ocupa un lugar fundamental. Ya se sabe que hay entre los vecinos gente generosa, dispuesta a colaborar, y que incluso tiene inquietudes; pero si no hay alguien que esté al frente y se responsabilice, poco se hace. Él estuvo en su lugar, eso sí de forma discreta, no sólo no poniendo impedimentos, sino colaborando. De ahí nuestro público agradecimiento a través de estas líneas.

Por último, no seríamos justos si dejáramos de mencionar a las personas que le han ayudado en la tarea, de modo especial a sus hijos y a Julio. Dicho queda.
Me atrevo a decir que se lo has puesto difícil al que te suceda, sobre todo por todo
ese tiempo en que has estado disponible. Pero le has dejado el ejemplo -o, como en
otro tiempo se decía, “la cartilla” -. Así que, por lo menos cuenta con tu ayuda moral.

La gente de bien de Aguas Cándidas te agradece de corazón tu entrega en favor del
pueblo y tu honradez. Te echará de menos y de vez en cuando te recordará con un
“como decía Javier” recordando las historias que tanto te gustaba contar. Con el
tiempo tu recuerdo se irá borrando, como pasa con todo, pero ahí quedan tus obras.
Te has ido de forma callada, nos has dejado entre lágrimas, quizás no hemos sido
muy expresivos a la hora de serte agradecidos; pero te honra haberte ido llevando
en tu equipaje lo que engrandece al hombre: haber dedicado “tu tiempo” a los
demás. Y eso nadie te lo quitará. Que el Alcalde de los alcaldes te premie.                                                                                                                                                                                                                                     
                                                                                                                                                     
                                                                                                               David C. Fdez.
Javi, y alguno de sus hijos y sobrinos, cuando coger las manzanas era una fiesta
Bodas de Plata

25 de Septiembre de 2010


A las 12 de la mañana nuestros vecinos y buenos amigos Julio y Rosa celebran sus Bodas de Plata.

Lejos queda ya aquel luminoso y otoñal día de septiembre de 1985, en que la feliz pareja se prometió fidelidad y amor para siempre, en la acogedora y monumental iglesia del Carmen de Burgos, siendo testigos del feliz evento sus familiares más íntimos y numerosos amigos de ambos.

Hoy renuevan su promesa en la más humilde, pero no menos acogedora iglesia del pueblo, rodeados también, como en aquella ocasión, de sus seres más queridos, sus amigos y, más aún, de todos los vecinos. Una ceremonia sencilla pero a la altura, oficiada por D. Fernando, el Párroco, en la que vuelven a pronunciar el Sí con la misma ilusión de antaño.

Tras las felicitaciones y las fotos de rigor, familiares, amigos y vecinos se renúen con con la feliz pareja en el local de la Asociación Cultural para departir y compartir un variado cóctel de fiesta.

Posteriormente, con los más allegados, se trasladan a un hotel-restaurante de Trespaderne donde cotinúa la celebración.
En fechas posteriores una representación de amigos y vecinos les hace entrega de un obsequio.
Desde aquí felicitamos sincera y a la vez muy calurosamente a nuestros amigos y primos Julio y Rosa por esos 25 años de experiencia de vida juntos. Y no sólo es una felicitación al uso. Queremos que sea la expresión del mejor de los deseos de cara a otros posibles 25.

¡¡¡Que lleguemos a conocer y celebrar sus próximas Bodas de Oro en salud y paz!!!



Julio y Rosi, el día de su feliz Boda
D. José Sagredo conversa con el Delegado de la Junta D. Jaime Mateu, D. Julio Jiménez -impulsor de varias iniciativas relaizadas en el pueblo- y el Alcalde pedáneo (de espaldas) D. Javier García.
6 de Septiembre de 2003

La villa recibe la primera visita oficial del Delegado de la Junta.
Se presenta el escudo y la bandera y además D. Jaime Mateu inaugura varias obras. entre ellas la pavimentación de calles. Califica a la villa como "sitio precioso" y destaca el empeño de los vecinos en recuperar y mejorar el pueblo.

El Sr. Obispo preside el acto religioso, inaugira las obras de la iglesia y destaca que "esta obra ha sido participada y vivida por todos el pueblo de Aguas Cándidas".

Y el alcalde pedáneo, D. Javier García, agradece la presencia de las autoridades y el apoyo institucional recibido, desde el Arzobispado hasta la Junta de Castilla y León y la Diputación Provincial, que ha permitido acometer las obras realizadas.
6 de Septiembre de 2003

A las 6 de la tarde se celebra la inauguración de las distintas actuaciones llevadas a cabo en la Parroquia, así como el Escudo, la Bandera, el Parque infantil y otras obras civiles realizadas.

A dichos actos asisten las autoridades más relevantes de los distintos ámbitos de nuestra Provincia, entre ellos el Sr. Delegado de la Junta de Castilla y León D. Jaime Mateu y el Excmo. Sr. Arzobispo de Burgos D. Francisco Gil Hellín.
Los actos programados consisten en:

Recepción de autoridades
Misa solemne
Concierto de Música Tradicional a cargo de
              "El Pretil de mi Pueblo"
Vino español
Colabora de forma importante con el Ayuntamiento nuestra Asociación Cultural, Recreativa y Deportiva
"San Juan Bautista"

También están presentes, el presidente de la Casa de Europa D. José Sagredo, el cronista oficial de la provincia Fray. Valentín de la Cruz, el responsable de la recuperación de las señas de identidad de la villa D. Javier Zubizarreta, la restauradora del retablo de la iglesia Dª Sonia de Miguel, y alcaldes de otras localidades.

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Octubre de 2009


Restauración del Potro


Se han llevado a cabo los trabajos de restauración del Potro situado en la calle Carretera de Salas, justo antes de la Plaza del Rollo, junto al Centro Cultural.

Construido en los años 50, servía para herrar al ganado vacuno -generalmente vacas o bueyes- así como también para inmovilizar a los animales de dicho género cuando era necesario, como por ejemplo, para realizarles algunas curas u otro tipo de tratamientos que requerían sujetar bien al animal.
Consta de cuatro postes de roble de buen fuste. Los postes delanteros llevan adheridos por el frente las correspondientes rodilleras, lateralmente sendos palos de sujeción y, transversalmente, un yugo. Los postes traseros llevan únicamente en los laterales, como los anteriores, los palos de sujeción y, separadas de ellos, sus correspondientes rodilleras, que incorporan por detrás sendos ganchos metálicos de sujeción. Además, cada poste delantero va unido a su correspondiente trasero mediante un largo rodillo de madera de roble como los postes y, por la parte superior, por un travesaño. Ambos rodillos llevan aparejadas dos piezas cilíndricas de hierro, perforadas a distinto nivel por dos agujeros calados de forma rectangular, así como un gancho. Dichas aberturas permiten encajar sendas palancas de madera que, al ser accionadas de forma alternativa, hacen tope en el travesaño superior al tiempo que obligan a girar el rodillo.
El Potro antes de la restauración
Distintas fases de la restauración
El conjunto, bien armado entre sí, va encastrado en una buena solera de hormigón y sujeto por la parte delantera a un muro de piedra, por medio de dos barras de hierro -en otro tiempo fueron de madera-, que sirven también para unir el yugo mencionado a los postes. El conjunto queda coronado, por así decirlo, con su correspondiente tejadillo de buena madera y teja tradicional. Hay que decir que, durante muchísimos años -los que van desde finales de los años sesenta en que el potro dejó de cumplir sus funciones hasta la época actual (2.009)- la construcción original se fue deteriorando a pasos agigantados. El primer paso en ese sentido consistió en la desaparición de la primitiva cubierta de chapa ondulada galvanizada que se soltó de su emplazamiento y poco después nada se supo de ella. Después el tiempo, los fenómenos atmosféricos y el abandono, hicieron el resto.
Después de la restauración
Aparte de los elementos descritos anteriormente, y que pueden ser observados por el público en general, el potro posee otros componentes, esta vez bien guardados y conservados. Nos referimos a los arreos: cinchas, tirantes, sogas y demás, que permitían a los operarios realizar los trabajos de introducir, colocar, inmovilizar y disponer al animal en el potro, para que el veterinario pudiese llevar adelante con comodidad y sin peligro su trabajo.


Nos satisface, y al mismo tiempo nos enorgullece, el poder contemplar el magnífico trabajo realizado. La restauración ha sido todo un éxito. Felicitamos a todos los que han puesto en ella el interés, el trabajo y el dinero requeridos. Gracias a todos ellos. Que las generaciones futuras y nuestros vistantes puedan apreciar, en todo su esplendor, esta estupenda obra rescatada de nuestro pasado y que se abre con esperanza al futuro.

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